¿Preguntas a ChatGPT por tu sector y recomienda a tu competencia en lugar de a ti?
Más de 500 clientes satisfechos desde hace 20 años
Como agencia GEO SEO trabajamos para que tu marca aparezca en las respuestas de los asistentes de inteligencia artificial: ChatGPT, Gemini, Perplexity, Claude y los AI Overviews de Google, y no solo en los diez enlaces azules. Cada vez más gente pregunta a una IA qué proveedor elegir antes de abrir un buscador. Si en esa respuesta no estás, no entras en la lista corta, por buena que sea tu posición en los buscadores.
Nadie puede garantizarte que una IA te cite. Lo que sí podemos hacer es medir dónde apareces hoy, qué fuentes usan esos asistentes para hablar de lo que vendes y qué le falta a tu web para ser una de ellas. Sobre esos datos se trabaja, y con esos datos se comprueba si avanza.
GEO viene de Generative Engine Optimization: optimizar para los motores generativos, los que crean una respuesta en lugar de una lista de enlaces. También lo verás como AEO (motores de respuesta) o LLMO (modelos de lenguaje). Los tres nombres apuntan a lo mismo: que la IA te mencione, te cite como fuente o te recomiende.
La diferencia con el SEO clásico está en lo que se mide. En Google cuenta la posición; en una respuesta de IA cuenta si sales, cómo te describe, al lado de quién y con qué enlace. El mecanismo de fondo se parece mucho: estos asistentes buscan en la web, leen unas pocas páginas y resumen. Si tu página no se puede rastrear, no responde a la pregunta o no tiene autoridad, no la eligen.
Por eso el GEO no sustituye al SEO: se apoya en él. Sin una base técnica y de contenido sólida, es muy difícil que una IA te tome como referencia. Por eso trabajamos las dos estrategias juntas, con el mismo equipo.
SEO Y GEO
Qué cambia entre el SEO clásico y el GEO
| SEO clásico | GEO | |
|---|---|---|
| Dónde apareces | Lista de resultados de Google | Respuesta redactada por la IA |
| Qué se mide | Posición, clics e impresiones | Mención, descripción, compañía y cita |
| Qué se premia | Relevancia y autoridad | Lo mismo, más respuestas fáciles de extraer |
| Quién rastrea | Googlebot y Bingbot | También GPTBot, ClaudeBot y PerplexityBot |
| Cómo se sigue | Rank tracker | Preguntas fijas repetidas en cada asistente |
Quien pregunta a un asistente suele estar comparando opciones. Si tu marca sale en esa respuesta, llegas a la decisión con ventaja aunque el usuario no haga clic en ese momento.
Apareces cuando alguien pide a la IA que le recomiende proveedores de tu sector.
Quien llega desde una respuesta de IA ya conoce lo que haces y por qué.
Sabes en qué preguntas sales, en cuáles no y quién ocupa tu sitio.
Medimos tu visibilidad en los asistentes, entendemos de dónde sacan la información y preparamos tu web para ser una de sus referencias.
Lanzamos las preguntas que haría tu cliente en ChatGPT, Claude, Gemini, Perplexity y los AI Overviews, y registramos si apareces, cómo te describen y quién sale contigo.
Guardamos las URL que cita cada respuesta y, cuando el asistente lo deja ver, las búsquedas que lanzó por debajo. Así sabes qué páginas tienes que superar.
Reescribimos las páginas clave para que respondan en las primeras líneas, con datos concretos, definiciones claras y apartados que una IA pueda extraer sin malinterpretar.
Comprobamos en tus logs si GPTBot, ClaudeBot y PerplexityBot entran en tu web, revisamos robots.txt y añadimos datos estructurados que describan bien tu negocio.
Separamos en GA4 las visitas que llegan desde ChatGPT, Perplexity y otros asistentes para ver si la presencia se convierte en clientes.
Te conviene si vendes un servicio que la gente compara antes de contratar, si tus clientes son profesionales que ya usan la IA en su trabajo o si has notado que te llegan menos visitas informativas aunque tus posiciones en Google se mantienen. También si has preguntado a una IA por tu sector y has visto que recomienda a otros o dice cosas de ti que no son ciertas.
Si tu web todavía tiene problemas serios de rastreo o de contenido, empezaremos por ahí: es la base de todo lo demás.
Medir el GEO no es preguntar una vez a un asistente y hacer una captura. Las respuestas cambian según cómo se formula la pregunta y cambian con el tiempo, así que trabajamos con un conjunto fijo de preguntas por servicio y por intención, que repetimos para ver la evolución.
De cada respuesta guardamos:
Con eso calculamos tu cuota de presencia frente a la competencia en cada asistente. Es el dato que te dice si el trabajo avanza, mucho más útil que una impresión general de «ya salimos en ChatGPT».
Cuando le preguntas algo complejo a un asistente, no busca tu frase tal cual. La divide en varias búsquedas más pequeñas, consulta cada una y mezcla lo que encuentra. A eso se le llama fan-out, y es una pista de oro: te dice para qué consultas tienes que tener contenido si quieres entrar en la respuesta.
Somos honestos con lo que se puede ver hoy. El asistente de OpenAI deja ver el texto de esas búsquedas cuando hay sesión. Gemini enseña qué búsquedas hizo y sus enlaces, pero no siempre el texto. En los AI Overviews de Google leemos la respuesta, sus citas con la URL completa y los subapartados en que la organiza, que son la mejor señal de los temas que Google ha ido a buscar. Con todo eso montamos la lista de contenidos que te faltan.
FAN-OUT
Qué pasa entre tu pregunta y la respuesta de la IA
Tener contenido para las subbúsquedas es lo que te mete en las fuentes.
Un asistente cita lo que puede extraer sin riesgo de equivocarse. Eso favorece un tipo de página muy concreto, y casi nunca es la página bonita llena de eslóganes:
Antes de reescribir, nuestra plataforma estudia las páginas que ya citan los asistentes y las cinco primeras de Google para esa búsqueda: qué entidades nombran, qué términos pesan y qué huecos dejan. El objetivo es cubrir lo mismo y lo que nadie cubre, con un texto natural.
Los asistentes no solo leen tu web. Leen directorios, medios, foros, comparativas y fichas de empresa. Si en esas fuentes tu marca no aparece, o aparece con datos viejos, la IA tiene menos motivos para recomendarte o lo hace con errores.
Por eso parte de la estrategia es revisar qué webs externas citan las respuestas de tu mercado y ver dónde tiene sentido estar. Buscamos menciones con criterio editorial, en sitios que tu cliente de verdad consulta, no en granjas de enlaces. Y comprobamos que tu nombre, servicios y datos de contacto son coherentes en todas partes, porque una IA que encuentra dos versiones distintas de tu empresa suele no elegir ninguna.
Google es el buscador donde más gente ve hoy una respuesta de IA, porque el resumen aparece encima de los resultados de siempre. Tiene una ventaja para quien ya hace SEO: se alimenta en buena parte de páginas que Google ya conoce y valora.
Cada asistente busca y cita de una forma distinta, así que no basta con medir en uno. Lo que tienen en común es que, cuando necesitan información actual, buscan en la web, leen unas pocas páginas y resumen.
Muchas webs no salen en las respuestas de IA por motivos que no tienen nada que ver con el contenido. Son problemas técnicos que se arreglan rápido una vez que se ven:
EL PROBLEMA Y LA SOLUCIÓN
Cuatro bloqueos que revisamos primero
Dos escenarios ilustrativos de cómo plantearíamos el trabajo. No son casos de clientes ni prometen un resultado: muestran el orden en que se ataca cada situación.
En ambos casos, lo primero es medir. Sin esa foto inicial no se sabe si el trabajo avanza.
Primero hablamos por videollamada para definir qué servicios importan y cómo te buscaría un cliente. Con eso montamos el conjunto de preguntas y hacemos la primera medición en todos los asistentes: es tu punto de partida.
Después revisamos la base técnica (acceso de los bots de IA, robots.txt, datos estructurados, velocidad) y priorizamos las páginas que hay que reescribir o crear según las citas y el fan-out que hemos visto. Repetimos la medición de forma periódica y cruzamos los resultados con el tráfico que llega desde IA en GA4. Cada cambio queda registrado para saber qué funcionó. Todo en remoto, y con un informe que se entiende sin ser técnico.
EL PROCESO GEO
Cómo trabajamos tu visibilidad en la IA
Porque medimos la presencia en IA con herramientas desarrolladas por nosotros, no con impresiones sueltas. Porque el SEO es nuestro oficio desde hace más de 20 años y sabemos que el GEO sin esa base no se sostiene. Porque no te prometemos salir en ChatGPT: te enseñamos dónde estás, qué te falta y cómo evoluciona. Y porque además somos una agencia de IA, así que entendemos cómo leen y resumen estos modelos por dentro.
Mide si las IA generativas mencionan tu marca, entiende de qué fuentes sacan la información y adapta tu web y tu presencia externa para que te tengan en cuenta. Incluye medición de menciones, análisis de fuentes y fan-out, contenido citable, revisión técnica y seguimiento del tráfico que llega desde IA.
No. Los asistentes buscan en la web y leen páginas que suelen posicionar bien. Si tu web no se rastrea, no responde a la intención o no tiene autoridad, tampoco la citarán. El GEO se construye sobre el SEO y añade una capa de medición y de contenido pensada para respuestas generadas.
Sí. Lanzamos un conjunto de preguntas de tu sector en ChatGPT, Claude, Gemini, Perplexity y los AI Overviews y registramos si sales, cómo te describen, quién aparece contigo y qué fuentes se citan. Es lo primero que hacemos, porque sin esa foto inicial no se puede medir el avance.
Depende del sector, de la competencia y del estado de tu web. Los cambios técnicos y de contenido pueden reflejarse en semanas en los asistentes que buscan en la web en tiempo real; consolidar una presencia estable lleva meses de trabajo continuo. Desconfía de quien te dé una fecha cerrada.
Es una propuesta de archivo en la raíz de la web que resume para los modelos de lenguaje qué contiene el sitio. Ponerlo cuesta poco, pero no hay pruebas de que los grandes asistentes lo usen para decidir a quién citan. Preferimos dedicar el esfuerzo a lo que sí tiene efecto: contenido claro y una web bien rastreable.
Si quieres que te citen, en general sí. Si bloqueas GPTBot, ClaudeBot o PerplexityBot en robots.txt o en el cortafuegos, esos asistentes tienen menos información tuya. Revisamos en tus logs qué bots entran y qué ven, y decidimos contigo qué abrir y qué no.
Con tu cuota de presencia frente a la competencia en un conjunto fijo de preguntas, las fuentes tuyas que citan los asistentes y el tráfico que llega desde ellos en GA4. No usamos métricas inventadas ni puntuaciones opacas: cada dato se puede comprobar.
Son nombres para enfoques muy cercanos. AEO se centra en ser la respuesta directa a una pregunta; GEO, en aparecer en las respuestas redactadas por motores generativos; LLMO, en optimizar para modelos de lenguaje en general. En la práctica se trabajan juntos, porque las mismas páginas sirven para los tres.
Sí. Cada vez más gente pide a un asistente que le recomiende un servicio en su ciudad. Ahí pesan la web, la ficha de empresa y los directorios locales. Medimos esas preguntas con la ciudad incluida y cuidamos que tus datos sean coherentes en todas las fuentes.
Durante veinte años, la búsqueda funcionó igual: escribías unas palabras, Google te daba una lista y tú elegías. Ahora una parte creciente de esas búsquedas acaba en una respuesta redactada. Google la pone arriba en los AI Overviews o en su Modo IA, y ChatGPT, Gemini, Perplexity o Claude la dan directamente en una conversación. El usuario lee un resumen y, a veces, ni siquiera hace clic.
Esto no significa que el SEO haya muerto. Significa que el escaparate ha cambiado de forma, y que cualquier estrategia de marketing digital tiene que contar con él. Las respuestas de IA se construyen con páginas que existen en la web, y esas páginas se eligen con criterios muy parecidos a los del buscador. Lo que cambia es cómo se gana la visibilidad y cómo se mide.
El SEO busca posicionar páginas en los resultados. El AEO se centra en que tu contenido sea la respuesta directa a una pregunta, como los fragmentos destacados o las preguntas relacionadas. El GEO amplía eso a los motores generativos, que redactan respuestas con varias fuentes. Y LLMO es el término que usan algunos para hablar de optimizar para modelos de lenguaje. En la práctica, una buena estrategia trabaja todo a la vez, porque las mismas páginas sirven para las cuatro cosas.
Es verdad que algunas consultas informativas ya no generan visita: la IA resume la respuesta y el usuario se queda ahí. Pero cuando la pregunta implica una decisión, como elegir un proveedor o comparar opciones, el usuario sí acaba haciendo clic, y lo hace sobre las marcas que la respuesta ha nombrado. Estar en esa respuesta te pone en la lista corta. No estar te deja fuera antes de que el cliente llegue a Google.
Para el negocio, el cambio de métrica es el más importante. Ya no basta con mirar la posición media en Search Console: hay que saber en qué preguntas te nombra la IA, con qué palabras te describe y a qué competidores pone a tu lado.
Si lo quieres revisar a fondo, nuestro crawler hace esa comprobación en toda la web, incluidos los logs del servidor, dentro de la auditoría SEO.
El GEO no es un canal aislado. Las menciones que consigues en medios y directorios, las reseñas, las guías que publicas y hasta la claridad de tus páginas de servicio sirven a la vez para Google, para los asistentes y para el cliente que llega a tu web. Por eso lo planteamos dentro de la estrategia SEO y de contenidos, con el mismo calendario y las mismas prioridades, y no como un proyecto aparte que compite por el presupuesto.
Ninguna agencia controla lo que responde un modelo de lenguaje. Quien te asegure que vas a salir el primero en un asistente en un plazo concreto te está vendiendo algo que no depende de él. Lo que sí se puede hacer es aumentar las probabilidades con método: saber qué páginas usan los asistentes, ser la mejor de ellas y medir de forma constante si el trabajo se nota. Si además quieres que la IA te ayude a hacer el propio SEO, lo contamos en SEO con IA.
Cuéntanos qué quieres resolver y te proponemos por dónde empezar, sin compromiso. Trabajamos con empresas de toda España en remoto, por videollamada.
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